Vacaciones escolares : Descansar e incluso aburrirse también es sano..


Muchos  expertos aconsejan no abrumar a l@s niñ@s con actividades organizadas.

 

Con  las vacaciones , también llegan los programas alternativos para  los nin@s .

Algunas madres y padres se preparan con tiempo: en la agenda habrá salidas al teatro, al cine ,  talleres , campamentos, campeonatos deportivos, etc…Son muchos días  y se convertirán en verdaderos malabaristas para conseguir que la agenda y el presupuesto  lleguen..

Habrá que correr, correr y correr. “Una quiere que no se aburran. O que no se  pasen todo el día con la tablet. Por eso organizamos día por día. Pero creo que vamos a salir agotados de estas vacaciones. Y me temo que l@s niñ@s  también”, nos cuentan.

 Ésa es la realidad de muchas personas  con hij@s en edad escolar. Sin embargo, según advierten los especialistas, antes de enrolarse en un complejo plan de actividades hay que tener en cuenta para qué son -o deberían ser- las vacaciones.. Aburrirse, descansar, levantarse tarde, jugar al aire libre y estar con sus madres y padres ,familiares ,  en la medida de lo posible, son algunos de los consejos de los expertos para que l@s chic@s aprovechen mejor este receso.

 

Las vacaciones también tienen una función pedagógica,

pero no en el sentido escolar.

 

Durante  el curso  estuvieron , fundamentalmente  , explotando su parte racional para adaptarse a horarios, incorporar nuevos conocimientos y pensar, en un espacio y tiempo reglado por los adultos.

“El descanso y el tiempo libre son fundamentales para que la parte racional funcione correctamente. Un error frecuente de los padres y madres  es organizar el tiempo de las vacaciones como si fuera época de clases. Y el valor pedagógico de las vacaciones es justamente esa posibilidad de tomar contacto con un tiempo no reglado por los adultos. Hay que perderle el miedo al aburrimiento”, apunta Pedro Horvat, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Ese  valor pedagógico  puede desaparecer si l@s chic@s terminan más estresados que antes, o en un ambiente familiar de tensión porque los padres se sobreexigen para llevarlos a todos partes,  o se culpan por que las limitaciones de tiempo y económicas les impiden hacerlo.

A veces cuando hablamos de vacaciones ,  aparece en los  adult@s un fuerte temor al tiempo libre. Que sus hij@s pierdan el tiempo.

Pero las vacaciones no son un tiempo perdido sino un tiempo libre.

Son una oportunidad para “resetear” los vínculos, para estar juntos.

En el diálogo con los especialistas, surgió una lista con lo que l@s chic@s no deberían dejar de hacer durante las vacaciones para aprovecharlas mejor y volver a clase con ganas.. Y, curiosamente, no se habló de llevarlos a tal o cual sitio, sino de consejos y actividades al alcance de todos:

 

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Levantarse tarde

Acostumbrados a madrugar, no siempre se acuestan temprano y tienen un déficit de sueño. Las vacaciones son una oportunidad para equilibrarlo y retomar un hábito saludable. Entre los seis y los doce años se recomienda que  duerman entre nueve y 11 horas para levantarse en condiciones. Las ocho horas de sueño  se aconsejan  a partir de la adolescencia.

Jugar al aire libre

Hoy, la mayoría de los niños en la ciudad vive en apartamentos,  son pocos los que tienen en su casa un jardín. En verano i el tiempo lo permite, no deberían terminar las vacaciones sin haber hecho un programa al aire libre.

Visitar a un familiar

Durante el curso , no siempre hay tiempo para hacerlo. Estas son actividades que los niñ@s  disfrutan “Una abuela, un tío, un primo que no viven en la misma ciudad, es una visita que, planificada con el tiempo necesario, puede ser un gran programa .. No hablo de “depositarlo” en la casa de un familiar, sino de tomarse el tiempo para estar juntos”, dice Horvat.

Pasar tiempo con sus  madres y padres

Sentarse a jugar con ell@s, compartir un juego de mesa, de cartas, cocinar juntos o acompañar al padre o la madre en el trabajo, si fuera posible,  son planes que l@s hij@s valoran mucho. La experiencia en la consulta  dice que l@s hij@s los echan mucho de menos  sus  madres y padres durante el curso, son pocas las horas que comparten con ellos. Si el papá o la mamá pueden disponer de un tiempo  simplemente  para no hacer nada más que estar con ell@s puede ser un muy buen plan..

Leer un libro

Solo, acompañado o como parte de una actividad lúdica. Dedicarle tiempo a la lectura sin las exigencias que puede tener esa consigna en épocas de clase, puede resultar una experiencia tan excitante como motivadora. Sólo es cuestión de encontrar el indicado. Son cada vez más los colegios  que les envían tarea para las vacaciones.. En ese caso, los padres y las madres  deberían pedir que no sea excesiva. No es un tiempo para seguir estudiando sino para conectarse de otra manera con los contenidos. Y regalarle a tu hij@ un libro ,especialmente para que lo lea durante estos días,  puede ser una manera distinta de atraerlo hacia la lectura..las-10-cosas-que-los1

Permitir aburrirse

Durante el año, la urgencia y la exigencia que rigen la agenda de los pequeños,  no da lugar al aburrimiento. Pero  tanta presión  muchas veces se traduce en abulia o en resultados escolares que no están a la altura de las expectativas. “Lo mismo pasa en las vacaciones -afirma Horvat-. Organizamos todo, día por día para que l@ niñ@s no se aburran, no estén todo el día metid@os en internet,. Como adultos tenemos que identificar y sortear el miedo que le tenemos al aburrimiento. Al vacío. Aburrirse es sano y productivo. Es en las vacaciones cuando se nos ocurren esas grandes ideas. La mente aburrida dura dos segundos, sobre todo en l@s pequeños, porque enseguida busca algo en qué involucrarse.”

En definitiva, llegan las vacaciones  y se buscan  distintas alternativas para tener a  l@S  niñ@s entretenidos, entre ellas teatro, cine y campamentos  Es frecuente que este período no coincida completamente  con el receso de los adult@s porque el trabajo continúa.

 Pero l@s chic@s no van a la colegio  y requieren mayor dedicación.  Es entonces que surge un problema, aunque no es el único.

Por alguna razón, a veces, se intenta llenar las vacaciones  de nuevas actividades: campamentos, obras de teatro, cine, visitas de amigos, paseos. Es esperable y deseable que estas vacaciones sean placenteras para l@s niñ@s siempre que no pasen a ser tan exigentes y se transformen en un nuevo ciclo lectivo transitorio, en el sentido en el que todo esto sea vivido como una gran exigencia.

La pregunta del millón es qué significan las vacaciones ¿Están para frenar un poco la exigencia? Si es así, ¿qué debe hacerse?

Los chic@s buscan relajarse, no quieren  madrugar, ni  ir de un lado a otro sin parar  También es cierto que necesitan tomar contacto con sus juguetes, disfrutar su casa, visitar amigos, tíos y abuelos con quienes puedan realizar  programas alternativos.

Lo importante es tener en cuenta que en muchas ocasiones las vacaciones se transforman en año lectivo paralelo, donde se les  llena de actividades sin darles posibilidades de jugar, algo que realmente necesitan.

Se debe tener en cuenta que  están cansad@s y que lo más necesitan  es estar en casa, compartir actividades con su familia dentro de las posibilidades y matizar con la oferta de espectáculos y actividades

Curiosamente, a veces, las vacaciones se transforman en una vorágine de salidas que permiten que los padres alivien su culpa, creyendo que de ese modo sus hijos van a estar mejor.

 

Pero en realidad las vacaciones significan no tener que ir al colegio.

 También es un momento de encuentro familiar , si es que puede programarse un viaje acorde a las edades de los hijos, teniendo en cuenta que hay actividades turísticas muy exigentes que pueden ser tediosas para los más  pequeños.

Es interesante observar que en muchas ocasiones surgen consultas psicológicas después  de las vacaciones  dado que es el momento en que las madres y  padres pueden observar más a sus hijos y detenerse en ciertas cuestiones que en el trajín del año escolar resultan más imperceptibles.

 

Los niñ@s tienen que aprender a crear, a  utilizar su tiempo libre y sentir  la necesidad de buscar por si mismos nuevas actividades que les permitan  descubrirse y disfrutar.

 

L@s  adult@s , por su parte, también debemos   hacer lo posible por generar momentos de mayor libertad,

sin pautar actividades en exceso.