Síndrome de Hibris


Síndrome de Hibris: descripción y tratamiento

 

 

 

 

 

La hibris o hybris o hubris es un concepto griego que puede traducirse como “desmesura” y que en la actualidad alude a un orgullo y autoconfianza muy exageradas, especialmente cuando se ostenta poder.

Saca su nombre del teatro de la Grecia antigua y aludía particularmente a la gente que robaba escena. El castigo a la hibris era el castigo de los dioses que tenía como efecto devolver al individuo dentro de los límites que traspasó

Como expresó el historiador Heródoto de Halicarnaso (484-426 a. C.)en un pasaje:

“Puedes observar cómo la divinidad fulmina con sus rayos a los seres que sobresalen demasiado, sin permitir que se jacten de su condición […] puedes observar también cómo siempre lanza sus dardos desde el cielo contra los mayores edificios y los árboles más altos , pues la divinidad tiende a abatir todo lo que descuella en demasía”

 

 

 

Podría verse  también  como  un trastorno de personalidad transitorio, que tiene síntomas psiquiátricos , pero más bien es observable desde lo sociológico , dado que se relaciona con el momento que se esté viviendo y suele revertirse cuando la persona abandona los ámbitos de poder.

No figura en ningún manual de psiquiatría , no está considerado como patológico según  la Organización Mundial de la Salud

Lo puede padecer cualquier persona que esté en el ejercicio del poder y llevarle a tomar decisiones erróneas,  porque pierde la perspectiva de la realidad total , ve sólo lo que quiere ver.

Es la enfermedad de los que creen saberlo todo.

 Actualmente los programas de formación  están dirigidos hacia las competencias necesarias para ejercer la profesión. Es competente quien demuestra ser capaz de ejercer una actividad razonablemente bien,  y en más de una ocasión, haciéndola sin supervisión ni control constante.

Por lo tanto, se es competente demostrando que se efectúa bien una actividad y manteniendo ésta capacidad en el tiempo.

El médico , por ejemplo , es competente cuando tiene un balance de tres capacidades que se le han enseñado en la Universidad:

 

 

                                         CONOCIMIENTOS , HABILIDADES Y VALORES .

 

 

 

En estos tiempos,  en que todo es posible, donde el narcisismo y la ambición no tienen límites claros o son ilimitados, esta  antigua enfermedad, como un virus dormido desde los tiempos griegos, se ha activado y contagiado a algun@s profesionales de la salud, políticos y a tantos otros que vemos en los medios de comunicación y en la vida diaria.

Creo necesario describir esta enfermedad, que se desarrolla como un síndrome, y su posible tratamiento o su desenlace.

Hace miles de años, en la época clásica griega, se escribió el Corpus Hipocraticus,  casi un centenar de diferentes tópicos que se extienden  largamente sobre cuál debe ser la conducta de quienes ejercen la profesión médica.

Además de temas éticos, contiene estudios sobre patología, fisiología, dietética, pronósticos, con lo que se demuestra la absoluta relación entre la deontología médica y los conocimientos científicos necesarios en la formación y la vida del médico.

Se es  competente cuando se  tiene un balance de  esas tres capacidades que se le han enseñado : conocimientos, habilidades y valores.

Los conocimientos, las habilidades y destrezas  se aprenden durante la carrera ,  pero, como son procesos evolutivos, se deben mantener en un constante aprendizaje durante todo el ejercicio profesional.

Hay actitudes  y conductas que tienen su origen en los primeros años de vida, marcando el carácter desde muy temprano, es decir, la forma en que nos enfrentaremos a la  vida.

A las actitudes “primarias se suman las actitudes secundarias,  que vamos adquiriendo en el transcurso de la vida , y , en forma implícita y explícita , durante la formación profesional, por eso el mejor aprendizaje en actitudes y valores se consigue con el ejemplo de los y las `profesionales  que participan en la formación profesional de personas  que están empezando,  dando el ejemplo , donde se muestra lo ético como vivencia.

Cuidar valores y actitudes propias  en la práctica diaria de los y las  formadoras,  vale más que muchas clases teóricas  de ética.

Uno de los peligros a  enfrentar , es olvidar que entre los valores que se deben  mantener es ofrecer calidez, dar amistad al paciente, pues en el amigo se confía: es el philia griego.

Debe demostrar consideración ,  el agape griego, tener empatía  , que es ponerse en el lugar de otro, respetándolo.

En el transcurso de la formación médica , o en el ejercicio profesional , se pueden adquirir diferentes enfermedades, por lo cual, se deben  tomar precauciones , para así disminuir al máximo este peligro.

L@s profesionales de la salud podemos vernos seriamente  afectad@s por ésta  enfermedad de la conducta, descrita por los griegos,

Podríamos estar atacadas y atacados  por la Hibris!

En el pensamiento ético y religioso griego, la presunción exagerada lleva a una desmesura de las acciones, es la Hibris, pero los dioses toman venganza, Nemesis, del orgullo y arrogancia excesiva de quien padece de hibris.

Hibris es la personificación del atrevimiento, de la transgresión de las normas generales admitidas por la comunidad de la peor manera.

Se produce una cadena determinada por el hartazgo, la insolencia y luego viene el castigo (nemesis) como consecuencia final por portar un ego enfermo de hibris.

El  enfermo de hibris , por ejemplo, se presenta con los siguientes síntomas, descritos por David Owen:

  1. Exceso de confianza en sí mismo;

  2. Impaciencia constante;

  3. Falta de atención a los detalles;

  4. Creerse insustituible.

 

 

 

Estos síntomas llevan al síndrome de Hibris, también llamado Hybris o Hubris,  caracterizado por que el afectado:

  1. Evalúa una situación con ideas fijas preconcebidas. Rechaza todo signo contrario a sus ideas.

  1. Es incapaz de cambiar de conducta. No saca provecho de la experiencia.

  1. Trata a los demás con prepotencia.

  1. Tiene una conducta marcadamente narcisista.

Esta enfermedad tiene dos posibles epílogos: termina en lisis, o sea ,  viene Némesis y lo destruye, o termina en crisis, donde el enfermo de Hibris se da lentamente cuenta de su estado y corrige su conducta en base a un aprendizaje transformacional, encontrando el correcto valor de sí mism@, y el valor de sus semejantes, de las otras personas ,  adquiere humildad, dignidad y respeto por sí mismo y por los demás.

 

 

¡OJO ! El asunto es no tener recaídas, porque llega Nemesis y los destruye.

 

 

 

 

 

 

Referencias

 

  1. Tratados Hipocráticos I. Edit. Gredos, Madrid 1983. [ Links ]

 

  1. Carvajal C. Validez de los sistemas de Evaluación para un enfoque de Competencias en la enseñanza Clínica en Cirugía, Tesis de grado de Magíster en Educación en Ciencias de la Salud, Universidad de Chile, Facultad de Medicina. 2008. [ Links ]

 

  1. Falcón C, Fernández-Galiano E, López R. Diccionario de la Mitología Clásica 1. Pág. 330. Editorial Alianza, Barcelona, 1983. [ Links ]

 

  1. Falcón C, Fernández-Galiano E, López R. Diccionario de la Mitología Clásica 2. Pág. 450-1. Editorial Alianza, Barcelona, 1983. [ Links ]

 

  1. Ruffolo G. El capitalismo tiene los siglos contados. Pág. 302: 307. Editorial RBA Libros, Barcelona, 2013. [ Links ]

 

  1. Owen D, Davidson J. Hubris: an acquired personality disorder? A Study of Presidents and UK Prime Ministers over the last 100 years. Brain 2009: 132; 1396-406. [ Links ]

7- Sección de Cartas al Director de la  Revista médica de Chile,  escrita por  Carlos Carvajal H. , Departamento de Cirugía Oriente, Hospital del Salvador. Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, y Departamento de Cirugía, Clínica Las Condes. Santiago de Chile.* Conflictos de intereses: el autor declaró no tenerlos en este manuscrito.

8- Young, Pablo. (2016). Síndrome de Hibris.