Nuevas formas de incomunicación: Crueldad Romántica, el “ghosting” y el “benching”


Nuevas formas de incomunicación,  Crueldad Romántica:

el “ghosting” y el “benching

 

Es cada vez es más habitual que las relaciones terminen con distancia y bloqueo de las redes sociales.Dejar de contestar o alargar situaciones poco claras son algunas de las tendencias que practican (y sufren) much@s

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“La gente joven cada vez se relaciona peor”, se le suele escuchar decir a muchos adultos hoy en día. Los argumentos que culpan a la tecnología, o al ritmo vertiginoso de vida son recurrentes cuando se trata de diagnosticar el problema.

Y es que si hay algo en lo que algún@s  parecieran estar haciéndose expert@s, es en la “crueldad romántica”.

Gracias a las nuevas dinámicas sociales, posibilitadas a su vez por la tecnología, ciertas instancias tradicionales como cortar una relación se han vuelto sistemáticamente más despersonalizadas, con el consecuente impacto emocional de estas prácticas

. “Ghosting”, “benching”, “zombing”, son parte de los nuevos códigos que ingresan al léxico y se naturalizan como hábitos. 

La socióloga Sherry Turkle,  se dedica a estudiar la psicología de los vínculos en relación a la tecnología( ha publicado numerosos libros sobre el tema como Reclaiming Conversation),nos explica que  fenómenos como el “ghosting” son productos únicos de la era digital que nos toca vivir :  La idea de que si  te pregunto algo  me puedas contestar con “la nada absoluta “, es algo que no podría darse presencialmente, siempre se comunica algo de forma presencial, aunque no sea con palabras. En las conversaciones de texto, y en particular, en las de índole romántica, se ha naturalizado el  responder simplemente con el vacío total.

¿Cuál  es el impacto de estas prácticas?

Difícil saberlo a largo plazo, pero como Turkle explica, si ya desde la adolescencia las nuevas generaciones se están acostumbrando a hablar y no obtener respuesta, esto aparte de acarrear serias consecuencias emocionales en el momento, predispone a las personas  a acostumbrarse a la idea de que el ser ignoradas,  no consideradas,  no tenidas en cuenta en absoluto es algo  ” normal” y por tanto de que puede tratar así también a los demás.

 

 En suma, se naturaliza un estándar de comunicación y relación de gran pobreza expresiva que tiende a un descenso generalizado de la empatía.

 

 Para los que quizá nunca escucharon hablar del ghosting, este comportamiento refiere a la desaparición paulatina de la pareja ,se va desdibujando ,  en una relación de cualquier índole de intensidad,   el partenaire va dejando de comunicarse hasta llegar al tan temido “bloqueo de WhatsApp”, o en casos extremos, ser borrado de todas las redes sociales en conjunto.

Según se ha reportado, el 11% de los entrevistados en una encuesta del YouGov/Huffington admitían haberlo hecho a otros.

Asimismo, una encuesta informal de ELLE del 2014 resaltaba que  el 16,7% de los chicos y el 24,2% de las chicas lo habían sufrido.

 Finalmente, de acuerdo a una poll online realizada por el sitio de contactos  Plenty of Fish,casi el 80% de los participantes habían cortado relaciones vía ghosting.

 

Al banquillo  de suplentes

Lejos quedaron los tiempos del tan temido “tenemos que hablar”.Como si todo esto fuera poco al ghosting se suman variantes como el “benching”, una forma quizás más cruel , que se pone a la cabeza.

¿En qué consiste?  Básicamente es algo así como “mandar a alguien al banco de suplentes”, es decir, no dejar de hablarle por WhatsApp y  tener de vez en cuando un guiño ocasional en alguna red social, con el objetivo de no descartarle totalmente , pero tampoco avanzar.

Una especie de “limbo textual”, en el cual no se corta la  relación pero tampoco se progresa ni siquiera para tener encuentros ocasionales o una relación declaradamente informal tipo “amigos con derecho a roce”o “follamigo” en lenguaje mas actualizado.

Un comportamiento despreciable, manipulativo y egoísta, que quizá todos practicamos alguna vez de un modo u otro, con el salvaguardo protocolar de que el “benching” supone una manera más diplomática que simplemente decir “no, gracias, paso”.

 Si bien, todos sabemos, ésta es una amabilidad superficial, y de hecho, resulta peor para la persona que está siendo “puesta en el banquillo” o “congelada” que el ghosting o la negativa directa .

Cada vez es más habitual que las relaciones terminen con distancia y bloqueo de las redes sociales

Al menos si alguien te “ghostea” puedes atravesar todas las etapas del duelo y acabar con el asunto, pero así  alcanzar esa paz mental., pero cuando alguien desaparece y sigue mandándote mensajes, es como un muerto que sigue volviendo a la vida.

Será por esto que también se habla del “zombing”, en referencia a esta problemática creciente que es la reaparición -cual zombies de Walking Dead que se rehúsan a morir- de aquellos que se  habían dado a la fuga, y que vuelven para de vez en cuando, quizá en  busca de autoafirmación o hasta para marcar territorio.

Como ejemplo de manifestaciones de estos comportamientos podríamos citar un texto en medio de la noche para “tantear”, una charla trivial totalmente descontextualizada luego de semanas de desaparición, una interacción inesperada en las redes sociales en forma de un like en Instagram o un comentario en alguna foto vieja de tu muro  de Facebook.

¿Inteligencia artificial para establecer  vínculos reales?

Finalmente,  un giro moderno que lleva el desapego a niveles insólitos:

Si “ghostear” te da pereza , siempre puedes  dejarlo en las manos de una app. Ghostbot utiliza la inteligencia artificial para “ayudarte a salir con gracia de situaciones no deseables” -lo de gracia sería discutible-,  sin tener que ensuciarte las manos. Funciona de manera que cuando te llega un texto de la persona con la que quieres cortar la  relación, se activa y genera respuestas automáticas que carecen de entusiasmo o calidez para que la otra persona se desilusione o capte la indirecta, espeluznante!!images (2)

Sin embargo, según los expertos,  no es tan simple como echarle la culpa a los dispositivos y nuevos medios, si bien esto parece favorecer una forma más superficial y menos comprometida de relacionarse.

La comunicación humana presenta grietas, siempre se dice más de lo que uno cree y siempre se escucha  y se interpreta desde nuestra propia percepción, que puede diferir o estar muy alejada  de la intencionalidad del mensaje.

 Por supuesto que hay grados de entendimiento, pero siempre existirá un cierto desfase entre quien que emite el mensaje y quien que lo recibe.

 Las formas modernas de comunicación, ya sea por sms, mails, redes o inclusive el ghosting o el zombing, son “ nuevas versiones “ de  esa dificultad de comunicación inherente al ser humano,  la tecnología por si misma, quizá se pone al servicio  de la incomunicación y la profundiza , pero  no la ha creado.