‘Cirugía Digital’, múltiples identidades en internet, la web facilita el desarrollo de una identidad ‘fuera de línea’ y otras ‘en línea”


 La ‘cirugía digital’,  múltiples  identidades  en internet, la web facilita el desarrollo de una identidad ‘fuera de línea’ y otra ‘en línea”.

 

Las personas siempre hemos mostrado distintas facetas, no nos comportamos igual en todos los ambientes , ésto es adaptativo , no está mal.

En la adolescencia , en particular , es como si se llevara una “doble  vida “, una ante el grupo de iguales, otra ante figuras como la madre, el padre etc., y es necesario , en ese momento vital, mantener esa separación en el proceso de ir construyéndonos como personas.

Hoy  la distinción entre personalidad ‘online’ y ‘offline’ es un ejemplo mas. Internet es la principal fuente de información de la cual la mayoría de las y los  jóvenes dependen  para mantenerse al día, adaptarse y pertenecer a la sociedad, lo que contribuye al desarrollo de  la propia identidad.

Según  Carl Pickhardt, psicólogo estadounidense, colaborador habitual para ‘Psychology Today’, la penetración de la tecnología en nuestras vidas ha dado paso a una generación construida con base en el ‘yo online’ y el ‘yo offline’.

La entrada mediada electrónicamente en el mundo ‘online’ es como Alicia cayendo por la madriguera del conejo y entrando al País de las Maravillas, la madriguera del conejo es el ordenador , y el País de las Maravillas es Internet.

Hay un mundo virtual de experiencia inimaginablemente vasto para explorar. Y hay un conjunto diferente de reglas para jugar.

Según Pickhardt, a menudo, las personas se sienten más desinhibidas en su expresión ‘online’ que ‘offline’, por ejemplo, enviando mensajes que nunca dirían directamente.

Para el ‘yo online’ hay más libertad para la definición imaginaria, para la fantasía. A veces, un aislamiento social puede verse atraído por los sitios de citas o la membresía del grupo de culto; a veces, un adolescente tímido puede ser atraído a juegos de aventura o entrenamiento de simulación agresiva. La experiencia de vida afecta nuestra personalidad, y hoy en día, especialmente para los y las adolescentes, esa experiencia de vida es en gran parte ‘online’ ”.

Aún no podemos hablar de  evidencia científica que demuestre que internet puede alterar la personalidad de sus usuarios/as, pero a nadie se nos escapa que la imagen común que se ofrece en  las interacciones ‘offline’ se elabora y prepara con mucho menos cuidado que la imagen publicitada ‘online’. La presencia virtual sería más cercana a la ideal; una imagen arraigada a una construcción fantasiosa, irreal, sesgada hacia la forma en la que desearíamos  ser percibidos por los demás.

Especialmente los y las adolescentes  parecen muy hábiles y se han comprometido en construir y a modificar la imagen de sí mismos que quieren mostrar , la retroalimentación que recibirían , tanto ‘online’ como ‘offline’, repercutiría en su autoestima.

Los nuevos medios de comunicación  proporcionan rápidamente la retroalimentación ,  es más fácil e inmediata de obtener en la vida ‘online’ que en el modo ‘offline’. Tal vez es por eso que  pasan mucho tiempo cuidando su imagen ‘online’.

El ‘yo virtual’, en ese sentido, puede ayudar, pero también obstaculizar  y complicar la construcción de la identidad
Los padres  y las madres de éstos hemos crecido en un tiempo diferente,  en un mundo fuera de línea. La ‘identidad digital’ no era una  fuente particular de preocupación para nosotras.

 Nuestro principal motivo de preocupación  ni solo es la cantidad de tiempo que  pasan en actividades ‘online’ sino también nuestra incapacidad de controlarlas ,  no tenemos ni idea de que va todo eso .

Hoy, las redes sociales son el lugar en el que los adolescentes pueden construirse una personalidad completamente nueva. La falsa identidad propia.

Luigi Zola, psicoanalista italiano, dice que todos tenemos “rincones imperfectos de nuestra personalidad” y que el volvernos dependientes de una imagen proyectada propia  solo ayuda a extender la frontera entre la realidad y la apariencia.

“Veo cada vez más presente el riesgo que tienen los adolescentes de ‘intoxicarse’ con esa imagen creada de sí mismos, una imagen que no es la original, sino una máscara. Hace mucho tiempo teníamos el problema de la cirugía plástica, hoy , si queremos , podemos cambiar nuestra cara. Pues bien, aquí tenemos la posibilidad de hacer una intervención sin cirugía, con  fotos alteradas, experiencias inventadas , el riesgo es volvernos  adultos siendo dependientes  de una imagen que no es la real, es decir  no volvernos adultos nunca , pues hay una negación de la sombra de la personalidad”, agrega Zola.

Para Jim Taylor, psicólogo estadounidense reconocido internacionalmente en el campo del desarrollo infantil y la psicología de la tecnología, el ‘yo online’ es aquel que trata de ser aceptado por otros, desarrollando una “falsa identidad propia”.

De esta forma, la autoestima se ve perjudicada , nunca podrá estar  a la altura de su personalidad ‘online’ ”.

Es fundamental partir especificando el término ‘personalidad’. Tiziana Mancini, cita estudios psicológicos que la definen como “aquellos rasgos internos relativamente estables que influirían en nuestra forma de pensar, en nuestro comportamiento y, por medio de ellos, en nuestro ser y nuestra identidad”.

Por otra parte, el ‘yo’ y la ‘identidad’ se referirían a un conjunto más complejo y flexible de atributos, contenidos, valores, ideas y percepciones que los individuos construirían a través de sus experiencias, adaptándolos a los diferentes contextos sociales.

En este sentido, concuerdo con que es más correcto hablar de la versión de mi ‘yo online’ y mi ‘yo offline’ que de la ‘personalidad online’ y “personalidad offline’”.

Es lo que han mostrado algunos de sus estudios científicos, enfocados en ‘Massive Multiplayer Online Worlds’ (MMOW), un videojuego en donde pueden participar e interactuar miles de jugadores simultáneamente y “experimentar varios ‘yos’”.

Para las y  los adolescentes, la necesidad de ser aceptadas y considerados como todos los demás, de encajar en su lugar y pertenecer al grupo, es esencial. Si bien tienen  en cuenta los juicios de la comunidad, no existen reglas o pautas específicas que determinen exactamente cómo deban  crear su perfil ‘online’. La identidad digital proviene de la percepción que  se  tiene de sí misma y de cómo le gustaría que el mundo ‘online’ lo percibiera,.. elecciones infinitas

¿Qué repercusiones tendría esto en el futuro?

Para  Erik Erikson, la construcción de una identidad requeriría de las siguientes competencias: explorar las diferentes alternativas de identidad disponibles en la sociedad; hacer una elección sobre los valores, creencias y objetivos que se perseguirán; y participar en actividades significativas orientadas hacia la implementación de esa elección.

Así quizá , el ‘yo virtual’ ayudaría a los adolescentes a explorar algunas alternativas de identidad. 

Algunos autores, de hecho, han hablado de un proceso de ‘elecciones de identidad infinita’. Por ejemplo, se  puede demostrar  empàtica y gracioso  con los amigos de Facebook, y agresivoa y competitivo con sus contrincantes en un juego.

Sarah Diefenbach, profesora de psicología del consumidor en la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, en Alemania, explica que “los adolescentes pueden ejercer control sobre su ‘autopresentación’ ‘online’ en forma de edición de imágenes, o tomándose ‘selfies’, que incluso permiten el completo control mientras se toman la fotografía.

Y, por supuesto, solo se seleccionan  aquellas imágenes que proporcionan una visión deseada e idealizada de la vida de uno. El control instantáneo de la recepción de los demás y la retroalimentación a las publicaciones de uno en forma de ‘Me gusta’ permiten ajustar aún más la presentación ‘online’ de uno a lo que otros valoran positivamente-

 Basta poner atención al ‘nuevo mercado’ para las estrellas de las redes sociales. Personas que son apreciadas o incluso pagadas por crearse ‘un personaje’ ‘online’ en particular.

Desde hace mucho tiempo, hay celebridades , como actores y cantantes  que crean  una imagen exterior que los ‘fans”esperan.

Pero, con las redes sociales, este trabajo está abierto a todos, y ser ‘famoso’ se ha convertido en el trabajo principal. Ya no es que haya una habilidad central (por ejemplo, ser un buen cantante), y como efecto secundario, esta persona se vuelva famosa. En esto influyen las nuevas oportunidades técnicas  que lo hacen posible.

El hecho de tener una personalidad en el entorno virtual , per se,  no  tiene porque ser malo , sin embargo, pueden producirse consecuencias negativas, como depender  de la aprobación  constante de otras personas a través de los ‘Me gusta’; sentirse cada vez más insatisfechos con la propia vida, al mismo tiempo que nos confrontamos a puntos de vista selectivos y aparentemente perfectos sobre las vidas de las otras  personas.

El riesgo es, en definitiva, delegar la decisión sobre la propia felicidad y bienestar a las reglas de internet.